Introducción
Nos encontramos ante un título
que recuerda enormemente a los JRPG que disfrutamos en las épocas de los 8, 16
y 32 bits, y es que Bravely Default es un RPG japonés de corte clásico con
todas las de la ley. En este juego no encontraremos experimentos raros, ni cosas
metidas con calzador que estropean la experiencia de juego y de los combates.
Bravely default es sólo eso, un RPG Japonés de la vieja escuela, al que han
añadido algunas novedades y opciones para adaptar el juego al momento que le
toca vivir, pero que no desentonan en ningún sentido.
Si en estos momentos estás
pensando en los Final Fantasy clásicos (del IV al X) o en los Dragon Quest,
aciertas de pleno; aunque el título con el que Bravely Default guarda más
similitudes es Final Fantasy: The Four Heroes of Light, un clásico desconocido
de Nintendo DS que hizo las delicias de los pocos que accedimos a él.
Con sus muchísimas virtudes y, a pesar de sus innegables defectos,
Bravely Default es más Final Fantasy que cualquier Final Fantasy
salido a partir del FFX.
Cuatro héroes para salvar al mundo.
Como todo en Bravely Default, el
argumento es bastante arquetípico. Resumiéndolo mucho, básicamente tenemos que
salvar el mundo de Luxendarc de su destrucción. Una vez más el guiño a Final Fantasy
es más que evidente, ya que entran en juego unos cristales muy
poderosos que mantienen el equilibrio en el mundo... y que por diversas
circunstancias, han sido devorados por la oscuridad; nuestra misión será
restaurar el poder de estos cristales. Sin embargo sin mencionar nada que pueda
suponer un spoiler, ya os avisamos que a medida que avanzamos van ganando
terreno otras líneas argumentales complementarias que se entrelazan con la
misión principal.

La más importante de estas es una
guerra con trasfondo religioso que azota el mundo enfrentado a dos bandos: el
de la religión del cristalismo, contra aquellos que creen en la ciencia. Por
ese motivo, las Vestales de los cuatro elementos (sacerdotisas protectoras de
los cristales) están siendo perseguidas por los caballeros del reino de
Eternia, con motivos nada claros. De esta forma nuestros héroes tienen la doble
tarea de escapar de estos soldados que amenazan a cualquier pueblo o
ciudad que esconda a un Vestal, mientras restaura el poder de los cristales…
porque sí, uno de nuestros personajes es una Vestal.
Agnes, la joven vestal y el grupo que la acompaña, tienen que
enfrentarse a un mal casi invencible, mientras capean el temporal de una guerra
que está devastando al mundo.
Personajes.
Uno de los aspectos
"recuperados" para Bravely Default de Four Heroes of Light es el
hecho de estar protagonizada por un número reducido de personajes. Cuatro son
los protagonistas de esta aventura:
- Agnes
Oblige es la heroína más importante de la aventura. Esta chica es la Vestal
del cristal del viento, una de las guardianas de los cuatro cristales. Su
misión es la de encontrar al resto de las vestales y restaurar la luz en los
cristales que han sido consumidos por la oscuridad.
- Tiz
Arrior, es el primer personaje al que controlamos en la aventura. Este joven es
un campesino cuyo pueblo natal fue destruido y, su familia, asesinada por la
oscuridad. Tiz ve la misión de Agnes como una forma de cambiar lo acontecido en
Norende, por lo que el joven se une a su causa sin dudarlo un instante y pone
al servicio de la sacerdotisa su habilidad con la espada, para protegerla de
sus atacantes y emprender una misión con un solo final, restaurar todo lo que
la oscuridad ha destrozado.
- Edea
Lee es otro personaje femenino, pero bastante atípico. Y es que esta chica
pertenece a la realeza, siendo una de las figuras más destacadas del ejército
de Eternia… ¡cuya misión principal consiste en atrapar a Agnes!. Sin embargo y
después de conocer tanto a ésta como al resto de la tropa, Edea se unirá al
grupo y cambiará por completo tanto su postura como sus valores.
- Ringabel,
un ligón con amnesia que aporta el toque "festivo" y desenfadado
necesario al grupo... así como el misterio que rodea un libro que está en su
poder en el que está escrito el futuro… Un personaje mucho más profundo de lo
que parece en un principio y que, os aseguro que se convertirá en vuestro
favorito.

Cuatro personajes, 24 oficios.
Aunque jugablemente cuatro puede parecer
un número de protagonistas escaso, lo cierto es que en la práctica no lo es en
absoluto, y eso se debe a una parte fundamental del juego: los oficios.
Nada menos que 24 es el
número de oficios que llegará a estar a nuestra disposición, aunque sólo
unos pocos estarán habilitados inicialmente, otros los conseguiremos a medida
que seguimos la línea argumental principal; pero si queremos conseguir el resto
tendremos que superar ciertas misiones secundarias o derrotamos a ciertos
enemigos. Sólo así completaremos toda la lista de oficios disponibles. Hay oficios
de todo tipo, desde los más clásicos: guerrero, caballero, mago blanco, mago
negro, etc. hasta otros mucho más atípicos y curiosos como: valkiria, pirata,
invocador o estrella del pop. Hay para todos los gustos.
Este sistema es muy atractivo y
aporta un nivel de profundidad muy elevado en la evolución de nuestros
personajes ya que cada uno de nuestros héroes puede utilizar una profesión
principal más otra secundaria, lo que condiciona de forma notable
sus atributos principales y les otorgarán la posibilidad de utilizar
habilidades especiales. Esta capacidad de combinar oficios aporta mucha
variedad y flexibilidad a la hora de configurar nuestro grupo, y pasaremos
horas buscando la combinación perfecta para desarrollar la estrategia de
batalla que más nos guste y que encaje con nuestro estilo de juego. Cabe decir
que, en los niveles de dificultad altos, combinar bien los trabajos es poco
menos que imprescindible.
Hay algunas combinaciones de oficios realmente devastadoras, en concreto,
hay una que rompe directamente el equilibro del juego.
Jugabilidad Clásica.
La fórmula de juego es muy continuísta respecto a grandes clásicos como los primeros Final
Fantasy, aunque recibe algunas influencias de otros juegos como Chrono Trigger,
Xenogears o Terranigma.
Como en esos juegos visitaremos
muchas localizaciones, moviéndonos de una a otra a través de un mapamundi;
y en cada una de ellas tendremos que hacer casi de todo para avanzar en la
trama. Los diálogos con docenas de personajes que forman parte de cada pueblo,
aldea o lugar determinado que visitamos son muy frecuentes e importantes ya que
estas conversaciones, activarán misiones secundarias y aportarán mucha
información relacionada con el trasfondo de Luxendarc y sobre el argumento
principal del juego, así como información sobre alguno de nuestros
protagonistas.
La mejora y
personalización continua de los protagonistas también tiene un hueco
fundamental en el desarrollo del juego. Son muchas las armas, objetos, atributos,
oficios, complementos, ropas y demás elementos que podemos ir consiguiendo,
comprando en tiendas y combinando.
Por otra parte
la exploración también tiene su relevancia, y más teniendo en cuenta
la gran variedad de decorados y localizaciones que debemos ir visitando en la
aventura. Merece la pena dedicar tiempo a la exploración, ya que además de
encontrar objetos y dar con personajes secundarios importantes que ampliarán
aún más el trasfondo y la trama del juego, también disfrutaremos de la enorme
belleza plástica que ostenta la aventura. Pero de eso hablaremos algo más
tarde. Sí, porque si hay que destacar un aspecto jugable de Bravely Default
es, sin duda, sus combates.
Batallas épicas.
Como en cualquier JRPG,
el sistema de combate juega un papel vital en la aventura, hasta tal
punto es así que el desarrollo de dichas batallas sirve como elemento de juicio
clave para valorar la calidad de un título de este genero. Y hay que decir que
el sistema de combate en Bravely Default es excelente, muy absorbente, profundo
y adaptable a cualquier jugador.
Las batallas en Bravely Default son
combates por turnos puros y, en principio (y salvo que escojamos
suprimirlas en el menú de opciones), tienen lugar de manera aleatoria, es
decir, que cada cierto tiempo y sin que aparezcan los enemigos en pantalla, el
juego nos traslada al campo de batalla ( tal y como era tradición en los
títulos del género más clásicos pertenecientes a la era de los 8 y 16 bit). Una
vez da comienzo el combate lo que nos encontraremos es un campo de batalla, el
enemigo delante nuestro con sus respectivas animaciones de movimiento y,
enfrente, nuestro grupo de héroes;
simple, clásico y efectivo.
Todo el eje principal del sistema
de juego es tal y como se concibió en juegos como los 'Final Fantasy' antiguos,
no hay experimentos raros mezclando tiempo real, no hay sistemas de semi-turnos
ni nada, no hay trance ni límite, no podremos movernos por el escenario de forma
limitada, ni combinar acciones para hacer combos entre personajes.
Pero claro, por mucho que guste
un estilo así de clásico, puede llegar a hacerse monótono. Para evitar eso
Silicon Studio ha añadido varias opciones para hacerlo más dinámico y
entretenido. La novedad más importante es el sistema Brave & Default (que
da su horroroso nombre al juego) y que dota a los combates de
un componente estratégico muy interesante, aunque es un poco complicado de
explicar, verás que es muy sencillo a la hora de jugar.
Durante los combates en la lista
de comandos veremos dos pestañas, la de Brave e, inmediatamente después,
la de Default. Activar el comando Brave te
permitirá permite realizar una acción adicional durante el turno, y puedes
activar dicho comando hasta tres veces en un mismo turno, por lo que, por
ejemplo, podrás atacar o lanzar un hechizo 4 veces en un mismo turno. Sin
embargo, a cambio, tras ese turno,
estarás el mismo número de turnos sin actuar como comandos Brave hayas
activado.
El comando Default hace justo lo
contrario, al usarlo, entraremos en un modo defensa que reducirá notablemente
el daño que recibamos, y nos acumulará tantas acciones como veces activemos el
comando Default.
La profundidad aparece cuando hay
movimientos, ataques y conjuros que podemos hacer que “cuestan” más de una
acción durante ese turno, por lo que convendrá jugar bien con esos factores y
buscar la estrategia adecuada para salir airosos de los combates.
Por ejemplo, contra enemigos
débiles que podemos derrotar rápidamente, lo habitual es activar todos los
bravely y lanzar sobre el enemigo una devastadora lluvia de ataques y conjuros.
Sin embargo contra enemigos finales posiblemente tendremos a los personajes
curadores y defensivos acumulando Defaults para actuar cuando haga falta
mientras que los ofensivos actuarán con todos los bravely a la vez y los de
apoyo jugarán de forma más equilibrada. Vamos, que el sistema es un puntazo y
súper divertido.

Otra de las novedades es la
opción Bravely Second que se activa con los puntos de espera. Activar estos
puntos nos permite detener el tiempo y que uno de nuestros personajes actúe
fuera de turno (¡incluso en el turno del enemigo!). El personaje podrá realizar
tantas acciones como puntos de espera haya activado. Para obtener estos
puntos hay dos formas: una es esperando a que se rellene el reloj de
arena de la pantalla inferior dejando la consola en modo espera (es decir,
encendida con el juego en marcha, pero con la pantalla cerrada), con este
sistema obtendremos un punto por cada ocho horas. La otra forma de conseguirlos
es mediante micro-transacciones con dinero real, una tontería que solo
sirve para destrozar por completo la experiencia de juego, pero que, para nada,
es obligatorio, así que es mejor directamente obviarlo.
For the Sequel… y otras opciones.
Como muchos ya sabéis, en Japón
existen dos ediciones de este título: la original y una revisión que lleva la
coletilla de For the Sequel que presenta mejoras y
añadidos importantes que han sido integrados en la versión europea.
La
adición de tres niveles de dificultad distintos es una de ellas suavizando la dificultad del título en general y que se agradece especialmente en algunos momentos.
Por otra parte también es posible
ajustar los combates en dos aspectos importantes: su aleatoriedad y la
velocidad a la que éstos se desarrollan. El juego nos permite aumentar o
reducir la frecuencia en que aparecen de los combates aleatorios de forma que
será mucho más fácil farmear si necesitamos subir de nivel, ya que, si
aumentamos la frecuencia a tope no podremos dar dos pasos sin que salte un
combate. O podemos desactivar totalmente la aparición de los combates
aleatorios.
La versión del juego que nos ha llegado a Europa presenta ciertas
mejoras y añadidos importantes.
También podemos aumentar hasta un
x8 la velocidad a la que se desarrollan los combates lo que hace que los
enfrentamientos con enemigos del montón sean mucho menos pesados; esto, sumado
a la posibilidad de hacer que estos se desarrollen de forma automática a través
de ciertos patrones, dinamiza mucho las batallas, lo que es de agradecer.
Uno de los aspectos que fueron más
criticados en la disposición original del juego japonés fue su parte final que no
terminó de convencer. Por eso mismo Square Enix ha reajustado alguno de sus
elementos para hacerlos más atractivos, aunque el resultado no es todo lo bueno
que uno podría esperarse. Lo que han hecho ha sido añadir una suerte de “día de
la marmota” que hace que el juego se vuelva excesivamente repetitivo; una
lástima porque emborrona mucho un juego que, de otra forma habría sido redondo.
Por último, también se ha
incorporado sonido dual (inglés y japonés) para las conversaciones entre
los personajes, diálogos que suponen la guinda para un trabajo sonoro y visual impecable.
En cuanto al uso de la Realidad Aumentada, el título llega
con varias tarjetas que nos permiten visualizar a los personajes en los
entornos que nos apetezca. Funciona bastante bien y con resultados llamativos.
Por otra parte, gracias a StreetPass podemos
invocar durante las batallas a los personajes pertenecientes a otros usuarios
que vayan llegando a nuestra consola, detalle que nos ha gustado mucho. Pero
más miga aún tiene otra de sus funciones y que nos anima a participar en una
misión secundaria: reconstruir el pueblo de Tiz, Norende. Y la forma de
hacerlo es ir recopilando el mayor número de trabajadores posible, tarea para
la cual la función StreetPass es fundamental. Y si la completamos del todo, nos
espera una sorpresa increíble que estamos desando degustar. Un detalle que
supone la guinda a un título de Nintendo 3DS sobresaliente.
Técnicamente impecable
El apartado audiovisual es una de
sus principales puntos fuertes, sólo puedo describirlo como imponente. La línea artística seguida en Bravely Default bebe
directamente de Final Fantasy The Four Heroes of Light. Todo es precioso y
parece pintado a mano, como si de un cuento se tratase.
Los personajes tienen un aspecto
que se asemeja a algunos episodios
clásicos de la serie Final Fantasy como FFIV, FFV, FFVI o FFIX,
encontrándose a medio camino entre el look Super Deformed y una estética algo más
estilizada. A nivel de diseño todos los personajes que aparecen en la aventura
poseen un, carisma, personalidad y aspecto magníficos. También muestran una
expresividad sobresaliente, a lo que ayuda lo bien realizadas que están las animaciones.

Pero la palma se la llevan
los escenarios. Elaborados de manera artesanal y prerrenderizados, su
belleza es simplemente embriagadora. Bosques, mazmorras, castillos, pueblos y
aldeas o zonas más exóticas, todas han sido magníficamente creadas para acoger
esta aventura. La ambientación de todas ellas es sobresaliente, por no decir magnífica,
y en no pocas ocasiones nos quedaremos embobados simplemente contemplando el
exquisito escenario que tenemos como telón de fondo. Cabe destacar que estando
en las ciudades, cuando estéis en las calles dejad de moveros y esperad unos
instantes y veréis como la cámara se aleja para mostrar una preciosa
panorámica de todo el conjunto de la ciudad; simplemente y llanamente
espectacular… y más en 3D.
El trato del color que se ha
utilizado es cautivadora, como si fueran óleos pintados con acuarelas. Los
bellos efectos de luz que también destacan, sobretodo en una consola con la
potencia de una 3DS.
Si se puede definir con un adjetivo el apartado técnico de Bravely
Default es Belleza Plástica.
En cuanto al efecto 3D, este título
es uno de los que más y mejor uso hacen de dicho efecto. Merece la pena jugar
unos minutos, aunque sólo sea por probar, con el efecto tridimensional al
máximo, porque disfrutaremos de una profundidad más que destacable, parecerá
que estemos viendo la aventura de Agnes, Tiz y compañía a través de una pequeña
ventana.
En cuanto al sonido, sólo puedo decir
que raya a la misma altura que el apartado visual. El artista que ha creado
la banda sonora es Revo, músico que, aunque probablemente no os
suene demasiado, posee una trayectoria musical de escándalo.
La banda sonora de Bravely
Default tiene más de 60 pistas que ha sido compuesta con enorme mimo y cuidado.
Algunas piezas clásicas, otras más dramáticas, las dedicadas a amenizar las
batallas contra los jefes finales… todas presentan un aire épico y de
nostalgia que es cautivador. Vale la
pena escucharla tranquilamente desde nuestro equipo de música. Los efectos
sonoros están bien recreados, dando forma a un apartado excepcional.
Por su parte el trabajo de
doblaje, tanto en inglés como en japonés con subtítulos en castellano, es
muy bueno.
Un juego muy accesible.
EL juego en general es muy
accesible pero en algunas batallas tendremos la sensación de que en ocasiones
la dificultad no ha sido del todo bien ajustada, encontrándonos con ciertos
picos que pueden suponer un obstáculo importante para ciertos jugadores, sobre
todo los menos habilidosos y pacientes. Pero este inconveniente es más
anecdótico que relevante, debido especialmente a que es posible graduar la
dificultad en cualquier momento de la aventura... siendo justamente éste
uno de los añadidos más importantes que ha recibido esta edición europea del
juego en relación a la original japonesa.
Un juego para todos los públicos.
Bravely Defaul Gustará a todos.
Es un buen juego con el que iniciarse en los JRPG: tiene un buen argumento,
personajes carismáticos, un sistema de combate excelente (que para los
jugadores menos versados en el género permite activar muchas ayudas) y potencia
técnica que lo hace muy agradable tanto a la vista como al oído.
Lo podríamos comparar con.
Los jugadores que disfrutamos el
género de los JRPG llevamos mucho tiempo esperando un juego como Bravely
Default, concretamente desde el 29 de Febrero de 2008, día en que salió Lost
Odyssey; porque que el Silicon Studio, de la mano de Square-Enix, deja pero que
muy claro que los Final Fantasy que llevan haciendo durante los últimos
años ya no pertenecen a este género… y esto es así porque les sale de los
cojones. Y es que Bravely Default, con sus muchísimas virtudes y, a pesar de
sus innegables defectos, es más Final Fantasy que cualquier Final
Fantasy salido a partir del FFX.
Su referencia más directa sería
Final Fantasy The Four Heroes of Light, juego con el que comparte muchas
mecánicas e incluso apartado artístico.
En portátil no hay nada que se le parezca… bueno sí, bájate el FFIX de la PSN.
Conclusiones Finales.
Aquellos usuarios que demandaban
de una vez por todas (y dejando a Fire Emblem de lado) un JRPG
de referencia para Nintendo 3DS, sus plegarias se han visto escuchadas. Bravely
Default es un juego imponente desde casi cualquier punto de vista que sea
analizado, siendo una de esas aventuras que entran por los ojos y que más tarde
te atrapan sin remedio por sus múltiples matices y cualidades jugables. Sólo el
ya mencionado “día de la marmota” que hay en el último tramo del juego
emborrona lo que, de otra forma sería un juego redondo. Debéis haceros con él
lo más rápidamente posible... ah! y hay secuela en camino!
FZero
@FearlessComb780